El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se encuentra ubicado en la comarca del Sobrarbe, Aragón, y está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Dominado por el macizo de las Tres Sorores, Treserols, la mayor mole calcárea del mundo. Su mayor elevación es el Monte Perdido 3355 metros, del que descienden una serie crestas montañosas y preciosos valles glaciares.


El más emblemático es el valle de Ordesa, recorrido por el río Arazas, origen del Parque Nacional, pero también destacan el Cañón de Añisclo, surcado por el río Bellós, las Gargantas de Escuaín, por donde pasa el río Yaga,  y el valle de Pineta, recorrido por el Cinca.

Aunque no pertenece al Parque Nacional, es de obligación mencionar el valle de Bujaruelo y ya en territorio francés el Valle y Circo de Gavarnie, otro impresionante circo glaciar que en su cabecera tiene la cascada más alta de Europa, con más de 400 metros de caída vertical.

Muchos personajes han quedado prendados de estos parajes y han contribuido a su difusión. Gentes como Lucien Briet, Lucas Mallada o Soler i Santaló han contribuido a dar a conocer este lugar y a que fuera protegido.


Cascada de Soaso o Cola de Caballo

Es una bonita excursión  de un nivel medio, el tiempo de recorrido de esta ruta es de unas 5 o 6 horas,  el  sendero  se encuentra perfectamente señalizado y sale desde la Pradera situada a unos pocos kilómetros de Torla. Según la época del año, disfrutaremos de las impresionantes cascadas y de sus bosques mágicos de hayas Esta excursión se pude realizar durante las 4 estaciones del año, convirtiendo en paisajes muy distintos e imposibles de olvidar.

Comenzamos la ruta en el aparcamiento del parque, avanzamos hasta la casa de información del mismo y allí cogemos el camino que sale a nuestra izquierda, indicado por los paneles informativos del Parque (Cola de Caballo "3h").

El camino teñido de de rojo por las hojas de los árboles recién caídas, discurre con un desnivel muy suave en paralelo al Río Arazas, encontrándonos pronto una imagen de la Virgen del Pilar, que precede a una bifurcación. Nosotros seguiremos por el camino de nuestra derecha (El de la izquierda nos llevaría al Circo de Cotatuero).

Continuamos caminando con suave ascenso, para ir acercándonos al bosque de hayas. Donde los duendes se esconden a nuestro paso.      

 
El camino comienza a ganar desnivel al ir adentrándonos en el bosque de hayas, separándonos momentáneamente del río Arazas, al cual nos vuelve a llevar para ofrecernos el primer espectáculo de la ruta: La Cascada de Arripas. Una vez recuperados de este espectáculo que nos brinda la naturaleza, continuamos ascendiendo, a nuestra derecha veremos un puente que cruza el Arazas (Nos acercaría al mirador de los Bucardos y permite bajar por el otro margen del río), nosotros obviaremos el puente.    

Cascada de Arripas

Seguiremos ascendiendo por el camino (encontraremos una pequeña fuente a nuestra izquierda). Según nos vamos acercando a la Cascada del Estrecho, encontraremos varios pequeños senderos que salen por nuestra derecha que descienden hacia el río a unos pequeños miradores naturales para disfrutar de dicho salto Cascada del Estrecho.Tras la contemplación de este espectacular salto de agua del Arazas, retomamos el camino, en la marcha vamos abandonando el bosque de hayas y el camino pierde un poco de desnivel. Lo que nos permite contemplar de nuevo las paredes del cañón, con sus chorreras recorriéndola. 

Unos 500m. antes de alcanzar las Gradas de Soaso, volvemos a encontrarnos un abrigo a nuestra izquierda, aquí el camino trascurre a nivel y poco a poco va convirtiéndose en sendero que zigzagueara para remontar el desnivel de las Gradas. De nuevo Ordesa nos regala una visión de ensueño, con la belleza de estos pequeños saltos.

Gradas de Soaso
Una vez superadas las Gradas de Soaso, el sendero se convierte en camino enlosado en piedra natural que discurre por la amplia pradera del Circo de Soaso, las especies arbóreas desaparecen, siendo sustituidas por canchales de piedras. A nuestra derecha encontraremos un nuevo abrigo y a su espalda podremos observar las chorreras que caen del Tobacor y al frente el Arazas y en la otra pared del cañón el disc
urrir de la Faja Pelay.

Punta Tobacor,Faja Pelay
Nos quedan por recorrer apenas 1500m. sin apenas desnivel, para alcanzar el final de nuestra ruta, la contemplación de este famoso salto de agua: La Cascada de Cola de Caballo, la cual surge desde lo alto del barranco de Goríz hasta su base en la pared del Circo de Soaso.

Cascada Cola de Caballo
La vuelta a la Pradera de Ordesa, la haremos sobre nuestros pasos, si bien existe la posibilidad de antes de volver a llegar a la Cascada de Arripas, cruzar el río por el puente para bajar por el margen izquierdo del Arazas y poco antes de llegar a la Pradera un nuevo puente nos devolverá al estacionamiento de la Pradera de Ordesa.

Si las condiciones climáticas lo permiten, cruzar por el puente metálico al pie de Cola de Caballo y ascender por la Faja Pelay hasta el mirador de Calcilarruego y desde allí descender por la dura y peligrosa Senda de Los Cazadores hasta la Pradera de Ordesa,

Atencion la Senda de los Cazadores se recomienda realizarla al inicio de esta travesia y no al final. ya que al ser una via aerea el cansancio nos puede jugar una mala pasada por su desnivel, es muy importante no omitir las recomendaciones del Parque, ya que en periodos de deshielo las escupideras son puntos muy peligrosos.

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Cañón de Añisclo:  RUTA SAN URBEZ - FUENBLANCA

La mejor época el otoño para degustar el colorido de este gran oasis vegetal.

Para acceder pasaremos por Aínsa, direccion Francia, y una vez en Escalona tomar la carretera que nos lleva directamente al parking de San Úrbez (sin pasar por Vio. Ojo en verano, ya que sólo se permite circular en sentido Escalona - San Úrbez debido al estrecho trazado de esta carretera, tallada prácticamente en la roca de un profundo, angosto y llamativo desfiladero. Para volver a Escalona habría que seguir hasta la carretera que viene de Sarvisé (1,5 km. también de sentido único) y volver por Vio. Esta restricción obliga a los que venimos por el Cotefablo a dar la vuelta por Escalona, o bien dejar el coche en el cruce hacia el parking de San Úrbez y bajar el kilómetro y medio andando: hay sitio para 3-4 coches y hay algún caminillo que ataja la carretera.

El  terreno es bastante seco en verano, y hay un punto, a medio camino entre la Ripareta y la Fuenblanca, equipado con una cadena que facilita el flanqueo de un paso horizontal un pelín expuesto pero seguro.

El recorrido por el Cañón de Añisclo está muy bien marcado: el camino es magnífico, está cuidado, y por si hubiera dudas en cada cruce encontraremos el típico cartel del Parque Nacional indicándonos la dirección a seguir. Las referencias de tiempos pueden resultar excesivas para quien vaya ligero de peso o tenga un buen nivel fisico

Del parking de San Úrbez debemos bajar por la carretera unos 200 metros en dirección a Escalona hasta encontrar un camino a mano izquierda con una cadena que restringe el paso a los vehículos. En pocos metros cruzaremos el río Bellós, y para ello tenemos dos puentes paralelos: un antiguo puente románico con una caída espectacular  y otro más moderno y ancho, pero que afea el entorno. En 2-3 minutos llegamos a la curiosa ermita de San Úrbez, Insertada en la roca y situada en un paraje excepcional. Inmediatamente encontramos una fuente de la que mana agua abundante y fresca. Continuamos el camino sin alejarnos del río, cruzándolo varias veces por medio de diversas pasarelas y puentecitos. Breves repechos dan paso a parajes más llanos, en un comienzo de cañón suave en cuanto a desniveles pero soberbio y sobrecogedor en varios puntos.


A los 45 minutos el cañón se abre momentáneamente al llegar a la altura del río. Pocos metros después, de nuevo en el bosque, encontramos una segunda fuente, la última de todo el recorrido. Hasta La Ripareta no volveremos a tocar el agua del río. Y es que tras esta fuente el camino comienza a subir decididamente, alternando fuertes repechos con algún pequeño descanso. Nos alejaremos del río e iremos resguardados del sol.

Al cabo de 2h y 5min el camino llega al que parece el punto más alto, un lugar en el que vemos el valle muy abajo, encajonado entre formidables paredes calizas salpicadas de árboles de múltiples colores. Es la denominada Selva Plana, indicada convenientemente con un cartel. El panorama está tremendamente bonito, y lo podemos contemplar aprovechando algún claro que deja la vegetación o, mejor aún, desde un balcón-mirador situado 2-3 minutos después del cartel. También se ve una gran cascada, pero en esta época le falta lo esencial, el agua. En primavera y otoño el espectáculo esta garantizado...

El camino, a partir de ahora, desciende un poco y posteriormente es casi llano hasta llegar a La Ripareta (2h 45 min, 1390 m.), punto idóneo para descansar y comer junto al río, sentados en cualquier piedra, gozando del sol y de las primeras vistas hacia la Punta de las Olas, asomado tímidamente al fondo detrás del manto otoñal del bosque. Son muchos los que dan por concluida su caminata, pero a nosotros aún nos queda hora y media hasta la Fuenblanca, Las guías dan dos horas entre la Ripareta y la Fuenblanca, pero es una estimación  larga para nuestro criterio.

Salimos, por tanto, de la Ripareta y volvemos a adentrarnos en bosque, esta vez un bonito hayedo. Estamos en el único punto ligeramente confuso de todo el recorrido, pero rápidamente encontramos unos hitos que nos guían de forma precisa a pesar de la hojarasca que cubre el camino. En llano en un principio, el camino se empina junto a unos grandes bloques de roca que pueden servir de cobijo en caso de que se desate una, hoy improbable, tormenta. La senda avanza ahora a media ladera pero a pesar de ello el caminar no se hace incómodo ya que apenas ganamos desnivel. Iremos atravesando varios barrancos, que en época de lluvias o deshielo formarán preciosas cascadas; nosotros nos los hemos encontrado prácticamente secos.

Al cabo de media hora desde la Ripareta el camino vuelve a descender para cruzar el río por una pasarela metálica. Es tremendo, llevamos un montón de kilómetros y todavía seguimos encajonados entre grandes paredes. Pero ya no queda mucho para dejar el bosque y llegar a las amplias praderas de la cabecera del valle. De momento, nada más tras atravesar la pasarela el sendero traza varios zig-zags para volver a tomar altura, con una pequeña bifurcación que vuelve a confluir en el mismo punto un poco más arriba. Al cabo de unos 10 minutos después de haber cruzado la pasarela nos encontramos con un cruce señalizado hacia San Vicenda, que obviamente dejaremos de lado para continuar hacia la Fuenblanca y el Collado de Añisclo.

Poco después debemos hacer frente al paso más expuesto del día, un flanqueo horizontal de unos 5-6 metros con caída de unos 30 metros hacia nuestra izquierda. La repisa apenas llega al metro de anchura y está equipada con una cadena en muy buen estado; realmente no hace falta ni utilizarla, pero ya que está nos aprovechamos de ella. Inmediatamente tenemos una nueva cadena en un paso aún más fácil y menos expuesto.

Tras este paso el camino llega de nuevo hasta el nivel del río, ya en terreno despejado. Tenemos la mole pétrea de la Punta de las Olas en frente, y a su derecha al fondo el Collado de Añisclo, punto culminante del GR por esta vertiente. Finalmente, tras 5 horas (con un largo descanso para comer y una amena conversación), llegamos al paraje conocido como la Fuenblanca (1670 m.), que debe su nombre a la cascada que cae de las paredes de la Punta de las Olas. Una cascada que, como en el resto del cañón, deja caer muy poca agua en comparación con otras fechas. Esto no empaña, de todos modos, la belleza del lugar, amplio, rodeado de montañas que superan los 2500 metros y con vistas al cañón que hemos dejado atrás. La Fuenblanca es también cruce de caminos, por un lado del que va hacia el Collado de Añisclo y Pineta, y por otro del que gira hacia Góriz. Vemos, por primera vez, marcas del GR-11.


El final de esta ruta lo marcamos nosotros, ya que tenemos varias opciones, como seguir hacia Goriz , salir por Pineta o regresar sobre nuestros pasos hasta San Urbez, tenemos que calcular el tiempo de regreso, y sobre todo mirar la climatología antes de comenzar una ruta de estas características, sin olvidar el material de montaña para garantizar nuestra seguridad en el monte.

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Valle de Pineta

En el parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido podremos observar si tenemos suerte algunas de las siguientes especies, la marmota ,el rebeco (llamado sarrio en aragonés) , el corzo, el  jabalí, nutrias, zorros, ginetas, gatos monteses, garduñas, lirones, tejones, ardillas, ratones de campo, hurones, topillos, musarañas, y el Quebrantahuesos que es una de las «estrellas» del Parque.

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